domingo, 15 de diciembre de 2013

[REVIEW] Svet Kant – Loneliness (2013)



En el camino de encontrar la preferencia musical, siempre vamos a encontrarnos con gente, que en el arte de la mezcla de sonidos, podemos tildarla tanto de loco, como de pionero intransigente. Svet Kant es un claro ejemplo de esas ganas de juntar tus objetos personales y clasificarlos de la manera que te guste. Mención aparte se lleva el creador de todo esto, el argentino Santiago Kodela que con su guitarra, sus estudios en el conservatorio de Buenos Aires y su puesto en la Real Academia Irlandesa de Música, nos deleita con pasajes armoniosos, distintos matices de voces, brutales golpes al oído y, por sobre todo, ambientes progresivos.

Si bien, no la tuvo fácil el ex Malicia, este logró poner en juego todas sus cartas, proponiendo unos cambios de ritmo y parajes a lo Death, combinando varios aspectos de la música en general, tales como el folclore, flamenco y algún que otro roce con el jazz y el funk.

Loneliness” es el debut de lo que podemos llamar solista y acarrea algún que otro problema con ex integrantes, cambios en la formación o simplemente haberlo sacado por medio de un sello independiente.

Ya nos vamos dando una idea viendo tantas influencias (Gojira, Dream Theater, Animals As Leaders, Meshuggah, entre otros) que la proclamación de “Metal experimental” no le queda chico, y más aún cuando el calibre de las composiciones tocan los 11 minutos de duración. Ahora, veamos a donde nos lleva el camino de la experimentación.

Arranca “The Peace Within Loneliness” con unas guitarras clásicas que emocionarían a cualquiera. Un verdadero diamante sobresale del carbón con este paraje melódico y calmante. Ya desde el comienzo podemos decir que Santiago posee un talento especial para con su amiga de 6 cuerdas.

La distorsión se abre paso y “The Radical Cleansing” arremete nuestros parlantes. Santiago berrea en un inglés fluido mientras el doble bombo golpea sin cesar. Intercalando con voces melódicas graves, así como también las violas criollas cortan el lienzo podrido que construye por momentos.

At Infinite Curse” sigue más o menos el camino del anterior tema con su potencia gutural y sus riffs que escupen cada tanto, delirios agudos. Nuestra cabeza dice que si al compás de parches y platillos sin tregua que nos atraen a los paisajes más Death con las 4 cuerdas, y así reluciendo un juego gordo y flaco a la vez entre los instrumentos de cuerpo.

Como dice el título “Delivering Beasts”, el argentino nos entrega unas bestias difíciles de domar por su nivel de composición. El álbum adquiere más seriedad, aunque con el correr de este notemos que la voz a cargo es de esas que necesitaron estudios más que un don propio (¿a nadíe le suena James LaBrie?). Podemos también percibir la falta de calidad en el grabado cuando los graves se acumulan pero como he dicho, sello independiente. Luego del delirante repertorio de punteos y mezclas de jazz, despuntando con algo de funk, pasamos a…

…”This Redundant Humanity” nos da la misma cucharada de antes pero con armónicos, despistándonos con cambios a resonancias más hoscas, para finalizar amagando con susurros bajos a medio tiempo. Ya se podrán dar cuenta que el groove en las composiciones son visibles al leer entre las variables explosiones de ira del sudamericano.

Quizás el premio se lo lleve “To Demonize the Unknown” siendo el pico compositor del enérgico músico. Una sinfonía que hasta los de Spastic Ink envidiarían, eclipsada un poco por los “problemas” vocales de la canción. Este corte es digno de ser escuchado así que dejo de arruinar la sorpresa.

Con un aire gótico, “Smothered By Race” saca a relucir la parte más clásica de nuevo. Santiago nos transmite que sus estudios no fueron en vano y le da vida a un monstruo neo-clásico con desgarros de garganta muy airados.

Para finalizar, tenemos “Nature´s Hatred” que si bien sigue siendo más de lo mismo, nos brinda un ritmo que tranquilamente se te viene a la mente en forma de tarareo en medio de la calle. El full-length al igual que su último grito, se desvanece con una guitarra deseosa de seguir componiendo.

Ahora, que puedo decir yo de este brillante compositor, si bien lo es, siento que si no fuera porque a veces los paisajes que da están un poco saturados debido a la calidad de sus recursos, o que su vocalización, a pesar de los distintos matices, se nota automatizada, algo cruda, este sería un disco para tener en la repisa (al menos en la mía).

Como siempre digo, no tomen mi palabra por ley y escúchenlo, el creador de este circo compositivo merece su reconocimiento. Se nota que Kodela le pone mucha garra a lo que hace, sabemos que es su debut con su propia banda “Svet Kant” que quiere decir “holy failure” en esloveno, pero que de fallo no posee mucho. Al igual que su pieza musical “Loneliness”, de soledad no tiene nada, ya que así, como cualquier mortal, a uno siempre lo acompañaran sus propios experimentos.

Gracias por su tiempo. \m/

Calificación: 7.0/10

Por JosMor.-