Vision Divine es una de las bandas más constantes –además de una de las pocas sobrevivientes- de una tremenda oleada de agrupaciones de Power Metal provenientes de la bota itálica que se dio a finales de los 90’s y principios del nuevo milenio. Creados y liderados por uno de los músicos más prominentes de Italia como lo es el guitarrista y compositor
Olaf Thorsen, Vision Divine ha creado a lo largo de más de una década una historia propia que comenzaría con un disco homónimo y que ha sido continua a lo largo de todos estos años dejando como evidencia de esto otras 6 producciones más.
Después de haber sufrido varios cambios en su alineación original en el transcurso de todo este tiempo, donde el único miembro constante ha sido el mismo Olaf, Vision Divine lanzó en Septiembre pasado su más reciente producción discográfica titulada “
Destination Set to Nowhere”; placa que, desde la portada del álbum, ofrece una propuesta muy diferente a lo que la banda nos había brindado en tiempos recientes, abriendo el camino desde el primer momento a expectativas y curiosidades de todos aquellos que hemos seguido a la agrupación desde hace ya algunos ayeres.
Lo primero que hay que resaltar es por supuesto, el personal con el que cuenta la banda para este nuevo álbum.
Alessandro “Alex” Bissa en la batería –también actual baterista de Labyrinth-,
Alessio “Tom” Lucatti en los teclados,
Federico Puleri en las guitarras,
Andrea “Tower” Torricini quien regresa a la agrupación después de algunos años de distancia con Vision Divine, el ya conocido y afamado cantante
Fabio Lione quien se ha mantenido desde 2008 en la banda desde su regreso y por supuesto,
Olaf Thorsen, el genio detrás de Vision Divine.
Olvidándose del tradicional ángel que aparecía en cada una de las carátulas de los discos de la banda, “Destination Set to Nowhere” tiene como carta de presentación una portada que recuerda algunas de las películas multitaquilleras hollywoodenses cuya trama gira alrededor del espacio exterior, y es precisamente con esa temática sobre la que Vision Divine nos transportará durante el transcurrir de once canciones: Una parte de la población mundial emprende un viaje escapando del infierno en el que se ha convertido su planeta como consecuencia de los problemas socio-políticos que han caracterizado a la especie humana desde hace siglos; desgraciadamente para el protagonista de esta historia, este viaje le mostrará que dichos problemas están íntimamente ligados a la propia naturaleza del ser humano, por lo que sin importar a donde se viaje o a donde se busque escapar, estas dificultades terminarán por repetirse en un ciclo sin fin, por lo que nuestro protagonista emprende otro viaje escapando hacia un destino indefinido.
El primer track cuyo título se sirve del famoso poema “
S’i’ fosse foco” de Cecco Angioleri –contemporáneo de Dante Alighieri- sirve como introducción del álbum la cual, por supuesto, contiene la narración de la obra citada seguida de una voz que hace la invitación para abordar la nave espacial llamada Elpis.
Así llegamos al primer tema en forma de esta nueva producción: ‘
The Dream Maker’. Fiel a su tradición, Vision Divine empieza este álbum de la manera en la que nos tiene acostumbrados, es decir, con uno de los mejores temas del disco. Desde el primer momento se puede sentir la energía del tema que irá creciendo a lo largo de cinco minutos entre pasajes lentos y coqueteos con el metal progresivo, pero que a su vez, da la primera señal de este nuevo sonido que podremos disfrutar en este disco que a pesar de tener una cierta conexión temática con el anterior trabajo de la agrupación, muestra una producción, un sonido y una orientación musical mucho más solida y completa de lo que fuera “9 Degrees West of the Moon”.
Seguimos con ‘
Beyond the Sun and Far Away’ que continúa con esta línea power metalera llena de fuerza, una pieza considerablemente más lenta que la anterior pero que mantiene al escucha muy interesado en este sonido novedoso pero sobre todo -y más importante aún-, consolidando desde el principio este nuevo estilo de lo que parece será de ahora en adelante, la música de Vision Divine.
Con Alessio Lucatti dando inicio con un excelente sonido de sintetizadores, se presenta el tercer tema del disco titulado ‘
The Ark’, un tema que comienza notablemente más agresivo que su antecesor y que mantiene una evolución constante sobre incursiones musicales más adaptadas al metal progresivo, una de las orientaciones armónicas y rítmicas de las progresiones de la banda desde hace ya mucho tiempo. La canción da saltos que van desde interesantísimos entre algunos de los
riffs más fuertes que Thorsen y Puleri hayan tocado hasta construcciones musicales donde los ritmos y tiempos son sumamente lentos, lo cual ofrece a la canción una atmósfera cambiante y dinámica.
En quinto lugar aparece el tema ‘
Mermaids From Their Moons’ que también serviría para dar vida al primer videoclip que la agrupación haya hecho jamás. A diferencia de lo que pudiera parecer a primera instancia debido a los momentos iniciales de la canción donde sólo se puede escuchar la voz de Lione acompañada por acordes de piano, la canción crece entre la combinación de potentes
riffs y tiempos lentos pero firmes de batería logrando que el tema posea un carácter único de entre los demás temas del disco. Ampliamente recomendable.
‘
The Lighthouse’, sexto tema del disco, utiliza una fórmula similar a la de la canción anterior, pues comienza con una introducción lenta entre largos acordes de guitarra con la característica distorsión del disco para de repente atacar con toda la energía y subir en potencia, velocidad y poder convirtiéndolo en uno de los mejores temas del álbum. Los amantes del power metal más empedernidos inmediatamente se sentirán complacidos con esta excelente composición.
‘
Message to Home’ es la primera –y ya tradicional en los discos de Vision Divine- balada de “Destination Set to Nowhere”. Después de una serie de temas cargados con mucha fuerza y energía, un pequeño tiempo para descansar y tomar un respiro se agradece. Además de ser el primer tema tranquilo del disco, es también el más largo de la producción. A pesar de ser un tema predominantemente lento, cuenta con pequeños pasajes que convierten a esta canción en una balada poco tradicional. En mi opinión, creo que este tema bien pudo haber sido uno o dos minutos más corto, pero por supuesto eso no es más que un criterio muy personal.
Después de este respiro, regresamos a un conjunto de idas y vueltas de agresividad y pasividad poco experimentada en el power metal más tradicional con ‘
The House of Angels’ cuya estructura encajaría mejor en términos de “progressive metal”. Cabe resaltar que a pesar del constante uso del elemento progresivo en los temas del disco, Vision Divine logra hacer que esto forme parte integral de su sonido, por lo que lejos de parecer experimentos sin pies ni cabeza –como ocurre muchas veces con bandas que intentan incursionar en el progresivo- Olaf, Lione y compañía logran incorporar estos cambios de tiempos y progresiones de una manera nada menos que excelente.
‘
The Sin is You’, noveno tema del álbum es el menos experimental de la producción, dedicándose musicalmente simplemente a ser directo, con un sonido pegajoso y que incluso podríamos decir que está inspirado en las influencias más “heavy metal” de la banda, la canción simplemente va directo al grano: entre un bajo que resuena firme, una batería que ataca con fuerza los tiempos y
riffs que no buscan virtuosismo sino ir derecho a agitar la cabeza de quien escucha, Fabio Lione con su potente voz y entonando una letra que va de la mano con el mensaje que busca expresar el disco, es quien lleva el mando total de la canción.
El penúltimo tema del disco, ‘
Here We Die’, me recordó un poco a aquel que ocupa dos peldaños anteriores en el tracklist –‘The House of Angels’- pues recurre a esa misma fórmula donde rápidos ritmos y
riffs galopantes se ven detenidos por pasajes lentos y acompañados de piano. Sin duda es un tema que encaja de maravilla con toda esta oleada musical que lleva el disco durante 8 temas, aunque siendo el preámbulo del final tal vez habría sido más interesante ver otro tipo de canción. En fin, otra opinión muy personal.
Para sellar con broche de oro, tenemos el tema homónimo del disco ‘
Destination Set to Nowhere’, que a pesar de ser un tema en apariencia tranquilo, sigue cumpliendo con este sonido con el que Vision Divine decidió hacer este viaje sonoro, cambios que dejan de lado la monotonía musical y que ofrecen a quien escucha un tema que no mantiene una línea demasiado definida. Sin duda el fuerte de esta canción es la letra de la misma, por lo que la composición de todo aquello que acompaña a la voz de Fabio Lione busca poner de frente precisamente eso, la voz que entona el final de esta historia que corre a lo largo de poco más de 50 minutos.
No cabe duda de que 2012 ha sido un año excelente para el metal en general y por supuesto, para el power metal en específico. “Destination Set to Nowhere” no sólo es la producción más nueva de Vision Divine, sino que es el disco que marca por fin de una manera clara y concisa la dirección musical de la banda, la cual se veía un tanto dispersa e indefinida hace unos años.
El disco es infaltable no sólo para los fans de hueso colorado de la agrupación italiana, si no también es obligado para todos aquellos que estén ansiosos de escuchar un power metal fresco, de excelente producción, con magníficas composiciones, con un sonido bien definido y que sin duda está lejos de ser “más de lo mismo”. Un álbum ampliamente recomendable.
Cabe destacar, que la edición limitada del álbum cuenta con un “Best Of” de canciones originalmente cantadas por Michele Luppi vueltas a grabar por Lione.
Calificación: 9.0/10
Por Michael Orfeo