Casi medio año ha pasado desde el lanzamiento de "
Nemesis" de Stratovarius, el décimo quinto álbum del grupo finlandés más famoso de power metal –Y tal vez, el más famoso del género, sólo por debajo de monstruos como Helloween o Gamma Ray- salió a la venta. A pesar de que el tiempo ha pasado, es menester hablar sobre esta producción, pues a pesar de que el lanzamiento fue hace ya algunos ayeres, la recepción tanto de la crítica especializada como el de la fanaticada ha sido de una aceptación casi generalizada, lo que a primera instancia ya habla por sí mismo.
Hablar de la historia de Stratovarius pudiera parecer redundante, pues incluso la gente que no es tan aficionada de la agrupación –grupo de personas dentro de la cual, me incluyo- tenemos pequeñas nociones de lo que éste nombre representa para la escena del power metal europeo. ¿Quién no está familiarizado con aquellos renombrados rumores de problemas emocionales de Timo TolKki? O aquellas afamadas disputas entre él y Timo Kotipelto sobre el nombre de la banda que los vio nacer y crecer a ambos en el ámbito profesional y musical. Resumir casi 25 años de carrera profesional en algunos párrafos parece imposible, y de hecho, lo es. Pero no por eso, podemos dejar de señalar algunas de las grandes glorias de la discografía de “Strato” –Ese apodo cariñoso que los fans le han dado a la banda todos estos años- como son indudablemente "Dreamspace", "Fourth Dimension", "Episode" o "Visions"; discos que son por sí mismos, piezas fundamentales del género y que son a la vez, álbumes obligados en la colección de los buenos conocedores.
Hace 5 años ya que Tolkki desapareció de la banda, y lo que en ese tiempo parecía imposible, hoy es una realidad. Tenemos a un Stratovarius reformado, con intensiones musicales distintas, con aires que parecen darle un segundo aire a la banda; todo eso acompañado de tres álbumes –"
Polaris", "
Elysium" y el que nos compete en esta reseña- los cuales, hace años cualquiera habría pronosticado como una catástrofe discográfica segura y que en el presente, han dado nuevo cuerpo y nueva vida a esta afamada banda que parece tener aún cuerda para muchos años más.
"Nemesis" es el tercer álbum de la era Stratovarius Post-Tolkki, y han pisado firme y fuerte, con esta nueva cara que ha dejado de ser una incertidumbre para convertirse en una realidad. En esta nueva era de la banda, la consistencia ha sido un factor fundamental, han trabajado de manera constante, y parece que todos los músicos de la agrupación de la banda van de la mano y por el mismo camino. La constante de la alineación es síntoma de lo mismo: Con el inamovible
Timo Kotipelto en las vocales, con el impresionante
Jens Johansson en los teclados,
Matias Kupiainen en las guitarras,
Lauri Porra en el bajo y con la adición del joven baterista
Rolf Pilve (Status Minor, Reversion, Random Eyes) debido a la salida del eterno Jörg Michael por motivos personales a consecuencia de lamentables problemas de salud.
Y ahora, ya con esta merecida introducción, es momento de abrirnos paso a lo que nos compete. ¿Es merecida la buena recepción de "
Nemesis" entre el público o es consecuencia de la fama de la banda? Sólo escuchándolo se puede hablar de ello.
“
Abandon” es el primer tema del álbum, y apenas corren los primeros segundos del tema, ya nos recibe de manera distinta a lo que la banda nos tiene acostumbrados; es decir: Con una batería en tiempos cortos y sin esos
riffs melódicos que conocemos e identificamos. Ya cuando la voz de Kotipelto hace acto de presencia, la cosa cambia a ambientes más familiares, pero sin abandonar del todo la atmósfera más “pesada” que nos muestran en un inicio. Los teclados están ahí, los coros jamás pueden ausentarse de la música de Stratovarius, pero a primera instancia, puedes escuchar que hay algo diferente, que se irá desarrollando a lo largo de las canciones de "
Nemesis".
De segundo aparece uno de los temas más reconocibles del disco, “
Unbreakable” que se mueve dentro de la vena más conocida de la banda, líneas vocales que sobresalen de un acompañamiento discreto, un coro que se queda grabado apenas lo escuchas, dotada con ritmos claros y constantes. Sin embargo, uno no puede dejar de notar que hay varios coqueteos con sonidos electrónicos considerablemente lejanos al metal, pero que amalgaman de manera adecuada con el tema, pues comparten esa dinámica sencilla pero efectiva.
Cuando “
Stand My Ground” aparece, lo que antes había sido por un lado un acercamiento a sonidos más pesados y por otro, el flirteo con aspectos sonoros electrónicos, terminan por conjugarse y ofrecer el tema que es, a mi parecer, el que mejor sirve para ejemplificar el sonido que Stratovarius pretende en éste álbum: Una mezcla de su naturaleza bien conocida, añadiendo de manera progresiva, tanto aspectos más agresivos como el de elementos electrónicos.
“
Halcyon Days”, cuarto tema del álbum, es el tema que da plena exposición de esos sonidos programados de los que tanto nos encontramos en "Nemesis". Ésta canción, es tal vez la primera vez que Stratovarius tiene como base principal la sonoridad electrónica y no lo tradicional en su música: no ese constante doble bombo de batería, no el
riff galopante ni el bajo firme. A pesar de que los finlandeses no son expertos en los sonidos programados, al final el resultado es positivo, teniendo como consecuencia, un tema bien logrado.
Si bien “
Fantasy” no es una mala canción, es a mi parecer, uno de los pequeños “baches” del disco. La razón es sencilla, pues cuando se está precedido de temas que ofrecen sonidos nuevos y buscan abrir nuevas puertas para el futuro musical de la banda, el quinto tema de "Nemesis" representa lo contrario: más de lo mismo. En una opinión muy personal, el tema me parece tibio en comparación con lo anterior mostrado; e incluso, si buscara adivinar el porqué de éste tema, podría decir que se trata de un “
fan service” y nada más.
“
Out of the Fog”, sexto tema del álbum, se mueve en una dinámica diferente a las demás canciones del disco. Agresivo, pero a ritmo más lento; más directo que trepidante, y con coros de distinta naturaleza, que sirven a la vez como coro y puentes de algunas estrofas de la canción. Uno de esos temas que desafortunadamente no quedarán para la posteridad, pero que merecen aplauso.
“
Castles in the Air”, a primera impresión pareciera cojear del mismo pie que “
Fantasy”, y en cierta medida lo hace: desentona con la intensión de experimentación sonora del álbum, pero a diferencia de su predecesora, cuenta con elementos que habíamos escuchado poco –o nunca- en la discografía de Stratovarius, con
riffs más semejantes a las corrientes modernas de metal y con
solos tanto de guitarra y teclado que se alejan del virtuosismo para acercarse más a la solemnidad del tema. Un tema con más aciertos que desaciertos.
A pesar de lo “
cliché” que pudiera parecer el título, “
Dragons” es un tema que resulta divertido. No es una de las glorias del álbum, pero los sonidos de sintetizadores de inicio, aunado a una línea vocal animosa, seguro sacará sonrisas a los fans de huesos amarillos de la banda. En lo personal, no es un tema al que llamaría “memorable”, pero si me lo preguntan, creo que se trata de un saludo a los seguidores de la vieja guardia; detalle que se agradece.
“
One Must Fall”, el noveno tema del disco, resulta un tema un tanto mezquino. Pareciera que busca el acercarse con los sonidos de las corrientes modernas del género, pero de manera sumamente modesta, dejando por momentos al tema con una temperatura tibia. Después de haber logrado tomar elementos musicales de nuestros días y combinarlos de manera exitosa en temas pasados, en éste pareciera que faltó más atrevimiento por implementar novedades, y el resultado termina con un sin sabor del que no hay mucho donde exprimir.
La –ya casi obligada- balada del álbum llega ya hacia el final del álbum, con “
If the Story is Over”, penúltimo tema de la versión sencilla del álbum. Un tema en su mayoría acústico, que es guiado principalmente por la voz de Kotipelto, quien notablemente ha dejado en el pasado sus glorias virtuosas vocales para pasar a ser un vocalista más sereno. Un buen tema a secas, no es uno de los momentos brillantes del álbum pero tampoco es uno de sus tropiezos.
Finalmente, llega “
Nemesis”, tema homónimo al álbum que da cierre a este. Excelente manera de cerrar el trabajo, pues nuevamente el sonido que ofrecen es el que se pretende, navegando esos nuevos océanos musicales y entrelazándolo con su sonido más tradicional logrando que el tema sea una especie de primogénito entre el antiguo y el nuevo Stratovarius. Un buen disco, tiene que cerrar con broche de oro, y sin duda, la elección para cerrar el álbum con el tema del mismo nombre, es la acertada.
A partir de ahora, es pertinente hacer un paréntesis y hablar por separado de los “
bonus tracks” del álbum, pues no son precisamente pocos. Stratovarius decidió lanzar tres temas adicionales a los pertenecientes al álbum para diferentes ediciones de su álbum, dos para la edición limitada y uno para la versión japonesa.
El tema lanzado para la versión de la tierra del sol naciente fue “
Kill it with Fire”. Un buen tema con un título desafortunado –a mi gusto- ¿Qué se puede decir de éste tema? Simplemente que es sumamente entretenido. No puedo saber si fue la intensión de la banda, pero en éstos temas extras, encuentro una atmósfera familiar. Al buscar describirlo, no puedo más que optar por referirme a éstos “bonus” de "
Nemesis" como el momento en que Stratovarius dejó de portarse serio y decidió divertirse en la composición. Es imposible escucharlos y no ponerse de buen humor.
Digo esto por que “
Fireborn”, otro de los temas extra –pero ahora en los bonus de la edición limitada- tiene esa misma característica. El tema suena fresco, con estos sonidos recién integrados a la música de Stratovarius pero que no desentonan jamás con la naturaleza propia de la canción. Me es extraño hablar de éste fenómeno, en que los temas extra superan a algunos de los temas que quedaron en el álbum definitivo, pero en la opinión de quien escribe, esto ocurre con "
Nemesis".
¿Y cuál fue la sorpresa de quien escribe cuando lo mismo pasó con el tercer bonus track? “
Hunter” es un tema, que de haber estado en mis manos, hubiera incluido sin lugar a dudas en el tracklist final del álbum, pues su tónica, su dinámica, su velocidad y su atmósfera encaja perfectamente con el Stratovarius del 2013, que busca ampliar poco a poco sus horizontes musicales y lográndolo de manera exitosa, teniendo un sonido que cada vez, toma mejor forma y por supuesto, cada vez suena mejor.
"
Nemesis" es un buen álbum, y no dudo en lo más mínimo el recomendar que lo escuchen. Tal vez los amantes nostálgicos del viejo Stratovarius aún añoren los años y el sonido anterior, pero puedo decir que a estas alturas, Kotipelto, Johanssen y compañía no extrañan en lo absoluto a quien fuera un pilar importante en la banda, pues han conseguido una nueva identidad, adecuando los elementos que les dieron fama, con las características del sonido actual que se adecúa mejor a su obra.
Calificación: 8.5/10
Por Michael Orfeo