miércoles, 21 de mayo de 2014

[REVIEW] Sonata Arctica - Pariah's Child (2014)


Infinidad de bandas nuevas son las que tenemos una y otra vez sonando por algún medio, el que nosotros deseemos, la que nosotros queramos. Infinidad de críticas se formulan, sean buenas o malas, pero llega el momento al escuchar alguna trascendente, y nos dedicamos a entonar el típico eufemismo de “ ’X’ disco fue el mejor”. Bueno, eso puede llegar a pasar con Sonata Arctica, que ya a esta altura podemos decir que ha tenido una trayectoria importante. Y si bien no se los ve tan cerca de sus proyectos ya entrados en la década, se percibe la vuelta a su sonido más clásico, no sin especiar un poco con pizcas de Hard Rock y alguna que otra cucharada de sonidos atípicos.

Con respecto a los integrantes, el siempre bienvenido Toni Kristian Kakko sigue devorando la escena con su enorme voz, volviendo a lo tradicional de los fineses. De Elias Viljanen, Henrik Klingenberg y Tommy Portimo podemos decir poco pues se los nota ajustadísimos en su quehacer. Mención aparte se lleva el último agregado Pasi Kauppinen en los graves con una performance excelente.

Rescatando el lado nostálgico del conjunto tenemos de nuevo al lobo en la tapa (idea estupenda) y las líricas. Se notan unas musas distintas en las letras por sobre todo, no sufriendo una sobreadolescencia en su contenido.

El octavo álbum del grupo junta 10 canciones. Estas, si lo pensamos, todavía contenidas en el género repetitivo del Power Metal, pueden llegar a despertar más desconfianza que anticipación, pero para no disparar ningún alarma, revisionemos uno por uno:

Lo genérico del historial musical de la banda arranca con “The Wolves Die Young” y recordamos lo que hace especial a Sonata, esas estrofas y puentes, gélidas e hipnóticas hacen del primer tema un tanto a favor.

Recorriendo el camino rápidamente todavía sigue “Running Lights” y como su contenido lo indica, es la velocidad lo que puede llegar a significar mucho. Los siempre añorados solos de teclado y de guitarra endulzan la escucha.

Con “Take One Breath” es otro cantar teniendo un arpegio de teclado digna de videojuegos de rol a lo Final Fantasy, pegado a un riff suficientemente pesado como para acoplarse a la melodía.

Nos llenan de felicidad y ganas de corear canciones como “Cloud Factory” retomando las bases fundamentales del equipo de Antonio con guitarras cuidadas y dichosas a la par del piano eléctrico y su instrumentista.

Blood” arranca con una intro al mejor estilo terror. Sigue con un Elias dicho en el arte de plasmar toda su avalancha de rasgueos y armonías.

Para lo siguiente, nos encontramos con la composición más adulta de los amantes de la cerveza (o alcohol en general). “What Did You Do In The War, Dad?” sentenciando una historia triste acerca de un chico que le pregunta a su padre por que llora por las noches. Contrastando, posee una muy pegadiza melodía.

Para lo hardrockero arriba “Half A Marathon Man” con esos gritos característicos de Tony y (sigo) destacando las 4 cuerdas del nuevo integrante. Tocando el final, si escuchamos bien, se sienten los trotes de la banda yéndose a…

X Marks The Spot” la cómica del disco y según Henrik hay una voz invitada pero no ha dado más detalles al respecto. ¿Pueden distinguir quién es?

La balada se aproxima con la salida de un video oficial. “Love” puede pegarle duro a las medias naranjas y unir algún que otro corazón metalero (pueden seguir siendo oscuros por fuera, no se preocupen), todo gracias a esa capacidad de Sonata Arctica de a veces esconder la cadencia detrás de la voz.

Finalmente, “Larger Than Life”, la copla más longeva de 10 minutos de duración, de contagioso coro, demuestra el nivel compositivo al que ha llegado la agrupación.

Así, abordando las conclusiones propias, Sonata sale ileso rescatando 10 soldados melodiosos y entretenidos. Lo que parecía una constante desgastada se convierte en una mejora con dejo de esperanza, con un mensaje claro de positivismo al mirar, no solo esta, sino las demás bandas en general: que puede ser que caigan en la repetición, que puede ser que defrauden a más de alguno con sonidos (nuevos o viejos) que al fan no le hace gracia, pero también puede ser que caigamos en la cuenta de que, si nos abrimos, existe la posibilidad en la cual, ‘X’ disco fue el mejor, siendo ‘X’ igual a una discografía entera.

No tomen mi palabra por ley y escúchenlo, por mi parte estos chicos (no tan chicos) merecen la puntuación. Gracias por leer \m/.

Calificación: 8.5/10

Por JosMor.-