Los neoyorquinos más progresivos nos traen su nuevo lanzamiento con un título homónimo (Dream Theater) y un Mike Mangini como miembro de pleno derecho en la composición.
El álbum fue grabado en Cove City Sound Studios en Glen Cove, Nueva York. Producido por John Petrucci y el productor Richard Chycki (Aerosmith, Rush...), encargado de las mezclas.
Han pasado unos meses de su lanzamiento y sin embargo, todavía no ha comenzado su gira de presentación, con lo que los chicos han aprovechado para lanzar su directo "Live at Luna Park" como aperitivo entre medias.
Un disco que roza los 70 minutos con 9 temas y donde cabe mencionar como detalle la sobriedad y simpleza de la presentación, con el logo de la banda como portada del álbum.
La formación de sobra conocida a estas alturas con Petrucci, Rudess, Myung y Mangini están a un nivel sobresaliente, siendo Labrie el que está un poco por debajo del nivel del resto.
El primer corte del disco es "False Awakening Suite", una especie de tema-intro instrumental que una vez escuchemos el disco, nos daremos cuenta que realmente poco tiene que ver con lo que los americanos nos ofrecen en este nuevo trabajo.
Le sigue "The Enemy Inside", canción que nos adelantaron como premisa del álbum y que suena bastante heavy. Un tema bastante directo y del que podemos tener total seguridad de que será de obligatoria inclusión en sus próximos set-lists.
"The Looking Glass" continúa con una linea similar, aunque nos encontraremos detalles que nos dejaran apreciar unas melodías marca de la casa en su tramo final, con un solo preciso y técnico, de esos a los que el señor Petrucci nos tiene acostumbrados.
Demasiado temprano nos dejan el instrumental "Enigma Machine", pero cierto es que es un auténtico cañonazo y que pueda recordar a más de uno a aquel "Erotomanía" de su "Awake" en la estructura, pero con mucha más fuerza y dureza, no olvidemos que hay prácticamente 20 años de diferencia.
Épico es la palabra para describir el inicio de "The Bigger Picture", donde parecen dejar un poco su técnica perfecta. Sin embargo, el tema no termina de cuajar, siendo un poco una vista atrás de los Dream Theater del "Six Degress" pero quedándose a medio gas, hasta que llegamos al estribillo, donde la banda se mueve por un sonido hardrockero que mejora el tema de manera considerable.
Jordan Rudess aparece en primera plana con "Behind the Veil" acompañado de John Petrucci que nos llevan a aquel "Train of Thought" tan heavy y oscuro.
Nos empezamos a acercar al tramo final, y para ello "Surrender to Reason" es el corte que vuelve a engancharnos completamente al disco, un tema con un sonido reconocible desde la primera nota y lleno de matices. Los coros sintetizados no convencen, aunque por suerte no se hacen muy repetitivos. Una vuelta a los orígenes de la banda.
El segundo single del álbum es "Along for the Ride", donde nuevamente el señor Rudess hace que el tema llame la atención por su sonido de sintetizador. La balada del disco.
Cuando todo parece que ha sido un tanto homogéneo y lineal, nos encontramos con el último corte: "Illumination Theory". Una joya de 22 minutos donde cualquier seguidor de la banda se verá complacido. Progresivo, rock, sinfónico... sin duda alguna, es posiblemente lo mejor que nos encontraremos en este álbum.
Nos encontramos con un disco que en mi opinión, ha bajado el listón (en el nivel compositivo) respecto a su anterior "A Dramatic Turn of Events". Buenos temas, riffs agresivos, ritmos rápidos, pero le falta un poco de conexión.
Por otra parte, también es cierto que el disco mejora a medida que le prestas mayor atención y escuchas. No será el mejor trabajo de Dream Theater, pero si es un trabajo que los chicos se encargaran de defender a capa y espada en su inminente gira que tiene su inicio en Europa a mediados de Enero.
Puntuación: 7.0/10
El álbum fue grabado en Cove City Sound Studios en Glen Cove, Nueva York. Producido por John Petrucci y el productor Richard Chycki (Aerosmith, Rush...), encargado de las mezclas.
Han pasado unos meses de su lanzamiento y sin embargo, todavía no ha comenzado su gira de presentación, con lo que los chicos han aprovechado para lanzar su directo "Live at Luna Park" como aperitivo entre medias.
Un disco que roza los 70 minutos con 9 temas y donde cabe mencionar como detalle la sobriedad y simpleza de la presentación, con el logo de la banda como portada del álbum.
La formación de sobra conocida a estas alturas con Petrucci, Rudess, Myung y Mangini están a un nivel sobresaliente, siendo Labrie el que está un poco por debajo del nivel del resto.
El primer corte del disco es "False Awakening Suite", una especie de tema-intro instrumental que una vez escuchemos el disco, nos daremos cuenta que realmente poco tiene que ver con lo que los americanos nos ofrecen en este nuevo trabajo.
Le sigue "The Enemy Inside", canción que nos adelantaron como premisa del álbum y que suena bastante heavy. Un tema bastante directo y del que podemos tener total seguridad de que será de obligatoria inclusión en sus próximos set-lists.
"The Looking Glass" continúa con una linea similar, aunque nos encontraremos detalles que nos dejaran apreciar unas melodías marca de la casa en su tramo final, con un solo preciso y técnico, de esos a los que el señor Petrucci nos tiene acostumbrados.
Demasiado temprano nos dejan el instrumental "Enigma Machine", pero cierto es que es un auténtico cañonazo y que pueda recordar a más de uno a aquel "Erotomanía" de su "Awake" en la estructura, pero con mucha más fuerza y dureza, no olvidemos que hay prácticamente 20 años de diferencia.
Épico es la palabra para describir el inicio de "The Bigger Picture", donde parecen dejar un poco su técnica perfecta. Sin embargo, el tema no termina de cuajar, siendo un poco una vista atrás de los Dream Theater del "Six Degress" pero quedándose a medio gas, hasta que llegamos al estribillo, donde la banda se mueve por un sonido hardrockero que mejora el tema de manera considerable.
Jordan Rudess aparece en primera plana con "Behind the Veil" acompañado de John Petrucci que nos llevan a aquel "Train of Thought" tan heavy y oscuro.
Nos empezamos a acercar al tramo final, y para ello "Surrender to Reason" es el corte que vuelve a engancharnos completamente al disco, un tema con un sonido reconocible desde la primera nota y lleno de matices. Los coros sintetizados no convencen, aunque por suerte no se hacen muy repetitivos. Una vuelta a los orígenes de la banda.
El segundo single del álbum es "Along for the Ride", donde nuevamente el señor Rudess hace que el tema llame la atención por su sonido de sintetizador. La balada del disco.
Cuando todo parece que ha sido un tanto homogéneo y lineal, nos encontramos con el último corte: "Illumination Theory". Una joya de 22 minutos donde cualquier seguidor de la banda se verá complacido. Progresivo, rock, sinfónico... sin duda alguna, es posiblemente lo mejor que nos encontraremos en este álbum.
Nos encontramos con un disco que en mi opinión, ha bajado el listón (en el nivel compositivo) respecto a su anterior "A Dramatic Turn of Events". Buenos temas, riffs agresivos, ritmos rápidos, pero le falta un poco de conexión.
Por otra parte, también es cierto que el disco mejora a medida que le prestas mayor atención y escuchas. No será el mejor trabajo de Dream Theater, pero si es un trabajo que los chicos se encargaran de defender a capa y espada en su inminente gira que tiene su inicio en Europa a mediados de Enero.
Puntuación: 7.0/10
Por Raúl Aguilera



