A estas alturas, creo que no necesitan presentación en el panorama del metal. Lo que se nos presentó en 2001 como “The Metal Opera” y parecía que no tendría continuidad viene con su sexto álbum de estudio bajo el brazo.
El proyecto paralelo de Tobbias Sammet, AVANTASIA nos trae un nuevo lanzamiento, pero ya alejado de aquellos dos primeros discos, colocándose más en el terreno que nos enseñó en "The Scarecrow".
Como viene siendo la tónica, en las voces le acompañan un elenco de músicos de reconocido nombre, aunque en esta ocasión, se ha alejado de las colaboraciones a las que nos tenía acostumbrado (salvo Kiske,
El proyecto paralelo de Tobbias Sammet, AVANTASIA nos trae un nuevo lanzamiento, pero ya alejado de aquellos dos primeros discos, colocándose más en el terreno que nos enseñó en "The Scarecrow".
Como viene siendo la tónica, en las voces le acompañan un elenco de músicos de reconocido nombre, aunque en esta ocasión, se ha alejado de las colaboraciones a las que nos tenía acostumbrado (salvo Kiske,
que lleva presente desde el primer disco). Eric Martin (Mr. Big), Byff Byford (Saxon), Joe Lynn Turner (ex- Rainbow), Ronnie Atkins (Pretty Maids), Bob Catley (Magnum) y Cloudy Yang son los nombres que nos encontramos en este trabajo, acompañado de la Orquesta Sinfónica de Babelsberg, y los que ya podríamos denominar como formación: Sascha Paeth, Michael Miro, Oliver Hartmann, Bruce Kulick, Amanda Somerville y Russell Gilbrook.
La portada, de Rodney Matthews (Asia, Magnum...) se acerca más a la de aquel primer disco que a estas
La portada, de Rodney Matthews (Asia, Magnum...) se acerca más a la de aquel primer disco que a estas
últimas.
Un punto a favor para alentar este "The Mystery Of Time" es que vuelve a ser un disco con Tobbias Sammet a la voz acompañado en diversas ocasiones, algo que estaba desapareciendo en los últimos álbumes.
El disco se abre con "Spectres", un tema donde la orquesta Bablesberg marca lo que se termina convirtiendo en el riff principal del tema. Sinfónico, pomposo y con Joe Lynn Turner haciendo la primera aparición. Las guitarras permanecen en segundo plano en este primer tema.
“The Watchmaker’s Dream” nos mezcla el power metal con el hard rock clásico de los 70, culpa de esto último debido al Hammond. El bajo constante (a cargo de Sammet como es habitual) sigue al doble bombo durante todo el tema. Los solos se solapan perfectamente, con Lucassen a la guitarra siguiendo el patrón que marca Doernberg en el órgano.
La sinfónica vuelve a aparecer en “Black Orchid”, uno de los mejores temas del disco con Biff Byford a la voz siendo una de las incorporaciones de los artistas que han participado en el proyecto, saliéndose de los esquemas a los que nos tiene acostumbrados en SAXON. Hard rock en estado puro.
Dicen que el power metal está muerto, pero “Where Clock Hands Freeze” nos lo hace resucitar de la mano de Michael Kiske. Un tema que disminuye la presencia de la sinfónica y da mayor protagonismo a los guitarristas.
“Sleepwalking” es la balada del disco con Cloudy Yang a la voz (quien ya participo en los dos discos anteriores). Podría guardar cierta relación con "Lost in Space" o "Carry Me Over", ya que es el tema más accesible del álbum.
“Savior In The Clockwork” es una de las mejores composiciones del disco. Comienzo orquestal para adentrarnos nuevamente en el power metal con una batería como marcan los cánones. Las guitarras comparten el tema con la sinfónica, y nos encontramos con Kiske, Byford, Turner y Samment juntos cubriendo cada uno su correspondiente parte del timo marcada con los cambios de ritmo. Una pieza para
Un punto a favor para alentar este "The Mystery Of Time" es que vuelve a ser un disco con Tobbias Sammet a la voz acompañado en diversas ocasiones, algo que estaba desapareciendo en los últimos álbumes.
El disco se abre con "Spectres", un tema donde la orquesta Bablesberg marca lo que se termina convirtiendo en el riff principal del tema. Sinfónico, pomposo y con Joe Lynn Turner haciendo la primera aparición. Las guitarras permanecen en segundo plano en este primer tema.
“The Watchmaker’s Dream” nos mezcla el power metal con el hard rock clásico de los 70, culpa de esto último debido al Hammond. El bajo constante (a cargo de Sammet como es habitual) sigue al doble bombo durante todo el tema. Los solos se solapan perfectamente, con Lucassen a la guitarra siguiendo el patrón que marca Doernberg en el órgano.
La sinfónica vuelve a aparecer en “Black Orchid”, uno de los mejores temas del disco con Biff Byford a la voz siendo una de las incorporaciones de los artistas que han participado en el proyecto, saliéndose de los esquemas a los que nos tiene acostumbrados en SAXON. Hard rock en estado puro.
Dicen que el power metal está muerto, pero “Where Clock Hands Freeze” nos lo hace resucitar de la mano de Michael Kiske. Un tema que disminuye la presencia de la sinfónica y da mayor protagonismo a los guitarristas.
“Sleepwalking” es la balada del disco con Cloudy Yang a la voz (quien ya participo en los dos discos anteriores). Podría guardar cierta relación con "Lost in Space" o "Carry Me Over", ya que es el tema más accesible del álbum.
“Savior In The Clockwork” es una de las mejores composiciones del disco. Comienzo orquestal para adentrarnos nuevamente en el power metal con una batería como marcan los cánones. Las guitarras comparten el tema con la sinfónica, y nos encontramos con Kiske, Byford, Turner y Samment juntos cubriendo cada uno su correspondiente parte del timo marcada con los cambios de ritmo. Una pieza para
degustar.
En los primeros discos, el sello de tema power iba de la mano de Gabriel (Kiske) a la voz, sin embargo, “Invoke the Machine” nos lo canta Ronnie Atkins (Pretty Maids). Riffs agresivos y una batería acompañando convierten el tema en uno de los más duros y rápidos del CD, y seguramente, de los fijos en el repertorio.
Bajamos nuevamente la intensidad con Eric Martin que nos canta junto a Sammet “What’s Left of Me” con piano y orquesta, un medio tiempo donde Martin nos deja su voz de manera magistral como nos ha acostumbrado tras tantos años. Esta, al contrario que "Sleepwalking", nos transmite mayor intensidad.
El renegado del metal, Michael Kiske aparece nuevamente para cantar “Dweller in a Dream”. Doble bombo, punteos rápidos y ritmo frenético. Otra vez, Kiske se hace al mando de la faceta power de AVANTASIA. Menos mal que ha terminado dándose cuenta que esto es lo suyo y nos deja disfrutar de temas así.
"The Great Mystery" cierra el disco con una grandilocuencia épica de más de 10 minutos. Un medio tiempo cargado de orquestaciones que va subiendo su intensidad, quizá habrá a quien se le parezca a "Seven Angels", pero nada más allá del término “épico”. Un tema para disfrutar el final del disco.
"Mystery of Time" es un disco para degustar, un tanto complejo en sus partes orquestales, lo que hace que no sea tan directo como anteriores trabajos. Quizá le ha venido bien el nuevo aire de colaboraciones, aunque estoy convencido de que mucha gente echará en falta a otros que han participado con anterioridad.
Nuevamente, Tobbias Sammet se ha metido en el papel de compositor dejándonos otro gran disco que gana con las escuchas.
Calificación: 8.0/10
Por Raúl Aguilera
En los primeros discos, el sello de tema power iba de la mano de Gabriel (Kiske) a la voz, sin embargo, “Invoke the Machine” nos lo canta Ronnie Atkins (Pretty Maids). Riffs agresivos y una batería acompañando convierten el tema en uno de los más duros y rápidos del CD, y seguramente, de los fijos en el repertorio.
Bajamos nuevamente la intensidad con Eric Martin que nos canta junto a Sammet “What’s Left of Me” con piano y orquesta, un medio tiempo donde Martin nos deja su voz de manera magistral como nos ha acostumbrado tras tantos años. Esta, al contrario que "Sleepwalking", nos transmite mayor intensidad.
El renegado del metal, Michael Kiske aparece nuevamente para cantar “Dweller in a Dream”. Doble bombo, punteos rápidos y ritmo frenético. Otra vez, Kiske se hace al mando de la faceta power de AVANTASIA. Menos mal que ha terminado dándose cuenta que esto es lo suyo y nos deja disfrutar de temas así.
"The Great Mystery" cierra el disco con una grandilocuencia épica de más de 10 minutos. Un medio tiempo cargado de orquestaciones que va subiendo su intensidad, quizá habrá a quien se le parezca a "Seven Angels", pero nada más allá del término “épico”. Un tema para disfrutar el final del disco.
"Mystery of Time" es un disco para degustar, un tanto complejo en sus partes orquestales, lo que hace que no sea tan directo como anteriores trabajos. Quizá le ha venido bien el nuevo aire de colaboraciones, aunque estoy convencido de que mucha gente echará en falta a otros que han participado con anterioridad.
Nuevamente, Tobbias Sammet se ha metido en el papel de compositor dejándonos otro gran disco que gana con las escuchas.
Calificación: 8.0/10
Por Raúl Aguilera



