lunes, 28 de enero de 2013
[REVIEW] WildeStarr - A Tell Tale Heart (2012)
Segundo trabajo como WILDESTARR del ex-bajista original de VICIOUS RUMORS, Dave Starr, acompañado a la voz de London Wilde y Josh Foster a la batería.
Denominando su estilo como “Power Metal Melódico”, estamos a caballo del Power más netamente puro, acercándose muchísimo a los Primal Fear, lo que quizá significa que la época 88/90 de Judas Priest también deja constancia en su sonido, tanto es así, que en uno de sus comunicados donde explicaba por qué no tocaría en una reunión de Vicious Rumors, aprovecha para comentar que su próximo (este, en el caso que nos ocupa) álbum sonaría más oscuro, agresivo, y con “voces muy Halford”.
"Inmortal" abre el disco de manera acelerada, como si llevaran prisa por dejarnos ver qué hacen, cómo lo hacen, y qué es lo que nos va a deparar el disco. Un inicio entremezclado de agudos y riffs poderosos solamente pausado por los coros a mitad del tema, para retomar la fuerza del principio.
Continúa el compacto sin pausa con "Transformis Ligeia", con un ritmo más pesado, abriendo únicamente el bajo, para incorporarse batería y guitarra, con un riff simple a la par que efectivo, con un estribillo donde podemos encontrar un bonito arreglo a las cuerdas, entremezclándose con la melodía vocal, subiendo la intensidad a medida que el tema llega a su fin.
"A Perfect Storm", o la total y absoluta presencia no de Ralf Scheppers, sino de Primal Fear al completo. Inicio con voz distorsionada y un ritmo simple y directo. Tema donde amén del solo que nos brinda Starr, llama sobremanera la increíble manera de subir tonos de London Wilde con una facilidad pasmosa, habrá que ver como suena en directo el tema.
Encontramos las primeras guitarras limpias y unas casi imperceptibles armonías de teclado, "Valkyrie Cry" es un tema que está a mitad de camino de ser un tema pausado, de no ser por los en este caso (abusados) agudos en el tramo medio del tema, haciéndolo un tanto repetitivo.
Llega “la balada” del disco, "Last Holy King". De menos a más, quizá a más de uno le venga el recuerdo a Dio y aquel formidable "Don't talk to strangers". Si eres uno de esos, no necesitas más explicación.
Nos adentramos quizá en el terreno oscuro del que tanto nos escribía años atrás el señor Poe, "In Staccata". Fácil de recordar el estribillo, difícil de hacer como London. Un tema donde pocos pueden cantar, y donde parece que London se mueve con facilidad. Simplemente impresionante lo que es capaz de hacer. Por su contra, el riff del tema quizá peca no de simplicidad, sino de mucha repetición de una manera un tanto continua.
Un ritmo de batería insano, como el propio tema indica, "Not Sane" es el siguiente corte del disco. Un tema que a medida que le demos más escuchas, ganará enteros. La labor de Starr quizá pueda recordar a alguna canción de aquel disco que grabó con Hughes, Fused. Su ritmo menos agresivo y pausado hacen que destaque y llame más la atención, demostrándonos que no todo es agudos y ritmos vertiginosos para hacer un gran tema.
"Seven Shades of Winter", que título más Poe. Si los ritmos son un poco más modernos, la melodía vocal se encarga de que no nos vayamos mucho a ellos, que nos quede claro que este álbum tiene un sonido de metal clásico. Buen solo el que nos deja en el tramo casi final del tema.
"The Pit or the Pendulum" nos lleva a unos cambios de ritmos vertiginosos y constantes durante todo el tema. Inicio frenético, pausa, teclados que acolchan la melodía vocal (y continúan presentes en el resto del tema) para nuevamente, volver a la velocidad y la aceleración, pausada cada vez que empieza la estrofa. Nos encontramos los coros más llamativos a mitad de tema, tan solo acompañados en parte por golpes sencillos de batería y dando rienda al que personalmente, sea uno de los solos más destacables y llamativos de todo el álbum, con un pequeño corte entre ambos, pero perfectamente enlazados. Para hacer más épico el tema, unos coros nos cierran la canción.
Con "Usher in the Twilight" se cierra el disco. Un tema que deja un sabor agridulce después del temazo anterior, pero que sí o sí, despide el álbum.
El sello italiano Scarlet Records se ha encargado de lanzar este segundo trabajo de WildeStarr, casi un año después de la que pretendía ser su salida. Un disco donde además de influencias comentadas, queda patente la huella de Edgar Allan Poe tanto en algunas de sus letras como en la propia portada. Un álbum no apto para aquell@s que no aguanten más de 3 canciones con el estándar del metal clásico de agudo sobre agudo.
Calificación: 7.5/10
Por Raúl Aguilera



