sábado, 3 de noviembre de 2012

[REVIEW] Secret Sphere - Portrait of a Dying Heart (2012)


Después de un par de años de silencio, Secret Sphere, una de las bandas más importantes del gran movimiento de power metal residido en Italia regresa con uno de sus materiales más esperados en su fructífera carrera musical: “Portrait of a Dying Heart”.

¿Por qué este disco ha causado tanta expectativa dentro de los seguidores del género y en los fanáticos del power metal en general? Además de tratarse de una de las siempre confiables producciones de Secret Sphere, cuya trayectoria valiosa e impecable siempre es sello de garantía; contaba además con la inclusión de uno de los vocalistas más afamados y respetados de todo el continente europeo: Michele Luppi. El cantante con uno de los rangos vocales más impresionantes en la actualidad se unía a Secret Sphere después de haber pertenecido a una de las bandas italianas con más renombre, como lo es Vision Divine y haber tenido un paso un tanto incierto –pero ofreciendo siempre extraordinaria calidad- por bandas como Killing Touch y Thaurorod, además de sus colaboraciones en numerosos proyectos como No Gravity de Simone Fiorletta (Moonlight Comedy) y Silver Lake. Luppi regresaba no sólo con una banda con una constancia y calidad intachable, sino además con el proyecto más ambicioso tanto del cantante como de la banda en mucho tiempo.

Por si esto fuera poco, Secret Sphere decidió no dejarse nada guardado para su más reciente producción y dejó en manos de la joven autora Constanza Colombo la creación de una novela, la cual sirvió como inspiración para crear el concepto lírico y musical que tomó en forma de este nuevo disco titulado “Portrait of a Dying Heart”. Sumado a esto, el extraordinario trabajo para la portada del álbum quedó a cargo de nada menos que Felipe Machado, cuyo nombre es conocido por haber diseñado portadas para bandas de la talla de Blind Guardian o Rhapsody of Fire.

Después de que todos estos elementos fueran presentados días antes de que la banda diera a conocer los primeros tracks del disco, el ambiente no podía ser más adecuado para crear un interés particularmente grande sobre lo que este trabajo tenía para ofrecer. Así que, sin más preámbulos, vayamos directo a lo que nos compete: El trabajo musical.

El primer track del disco es el tema homónimo al álbum: ‘Portrait of a Dying Heart’. Un tema instrumental que sirve como apertura a lo que será el disco en general; de hecho, si ponemos atención a este tema en particular, podemos descubrir pequeñas pistas de lo que a grandes rasgos es la concepción musical que disfrutaremos en los siguientes minutos: Pasajes progresivos con arreglos melódicos que danzarán armoniosamente con potentes riffs y poderosos ritmos explorando dimensiones musicales que Secret Sphere no había hecho a profundidad antes. Por supuesto, al ser un tema únicamente instrumental, nos deja aún con la incógnita de lo que Luppi tiene guardado en su voz a estas alturas de su carrera.

Después de que los tiempos y volúmenes bajan poco a poco al final de la introducción instrumental, un poderoso acorde da inicio al segundo tema del disco titulado simplemente ‘X’, que de inmediato da gala de los dotes de Aldo Lonobile y Marco Pastorino en las guitarras, trabajando conjuntamente sobre una base rítmica lenta pero llena de energía a cargo de Andrea Buratto y Federico Pennazzato en el bajo y batería respectivamente, llegando a una pequeña sección de piano a manos del tecladista Gabriele Ciaccia para cortar de tajo y presentar las primeras notas de Michele Luppi en Secret Sphere; después de este susurro vocal el preámbulo termina y la canción se carga en cuestión de instantes de energía y velocidad digna de las mejores canciones de speed metal que van transitando entrelazadas a pasajes lentos y melodiosos característicos del power metal. Esta intermitencia de velocidad y ritmos donde incluso llegan a desaparecer los instrumentos para dejar a la voz de Luppi acompañado de pequeños arreglos de piano y teclado seguidos de instantes de velocidad para finalizar la canción con algunos acordes acústicos de guitarra prometen uno de los mejores discos del género en este año.

Wish & Steadiness’ comienza entre notas de piano que en cuestión de instantes se ven acompañadas de arreglos de cuerdas y coros de una atmósfera obscura que poco a poco presagian un cambio enérgico que se produce a los pocos segundos. Envuelto en una atmósfera diferente a la de su antecesora, esta canción ofrece una potencia y fuerza un tanto más agresiva que apenas puede ser detenida por coros melodiosos y algunos efectos agregados a la voz pero que generan un pequeño contraste agradable al oído. Una canción que mantiene una línea constante de tiempos fuertes y galopantes hasta el final.

Después de una inercia de movimiento perpetuo, ‘Union’, ofrece el primer descanso. Luppi es el primer guía del tema, pues la canción permite que el cantante se mueva libremente entre acompañamientos de bajo y ritmos a tiempos discretos pero enérgicos que ponen por delante la voz que a la vez, da muestra de firmeza y de expresión emotiva de una manera excelsa.

Con este breve lapso para cargar baterías, Secret Sphere sube los niveles de energía desde el primer momento de ‘The Fall’, que además serviría para ser el primero que la banda daría a conocer para el lanzamiento de este disco; sin duda una excelente elección. ‘The Fall’ no sólo logra un balance exquisito de fuerza y melodía, sino que además logra hacer que las constantes variaciones de tiempo suenen en una completa armonía y en un tono ad hoc con lo que es la canción como un todo. Luppi muestra además, que aquellos agudos ya no son su único terreno, pues su voz acá muestra una agresividad poco conocida que termina por encajar a la perfección.

Ese leve romance bien conocido del metal italiano con la música electrónica se asoma apenas empieza ‘Healing’, sexto tema del álbum. A pesar de lo extraña que parece ser la combinación electro-power metal, cabe señalar que no desentona en la intensión de la canción que vuelve a hacer uso de las cualidades de afinación más bajas y agresivas de la voz de Luppi. Un tema sumamente sólido, perfecto pasada la mitad de la producción, pues logra conservar la atención de quien lo escucha.

Finalmente, el merecido break musical llega con ‘Lie to Me’. A pesar de ser un tema obviamente lento, cuenta con arreglos musicales de cuerdas y acompañamiento de bajo –el cual, cabe señalar, suena como instrumento principal en algunos pasajes del disco, lo cual me agrada mucho- que permiten que Luppi muestre una vez más la claridad de voz con la que cuenta. La canción vuelve a proyectar al frente a Michele, quien se apodera como amo y señor del tema guíando la canción hacia momentos cargados de una emotividad nostálgica.

Inmediatamente después ataca la batería para abrir paso al tema más rápido de “Portrait of a Dying Heart”, ‘Secrets Fear’. Despertando del pequeño letargo emotivo del tema anterior, ‘Secrets Fear’ es el tema que dejará satisfechos a los fanáticos más adeptos al power/speed al que Secret Sphere nos ha acostumbrado en sus ya más de 10 años de carrera. La canción deja poco tiempo para detenerse, pues es una línea recta llena de velocidad que curiosamente llegan directo a un intermedio de compaces lentos que sirven de apertura a pequeñas exploraciones progresivas para abrir de nuevo el camino hacia la intensión principal de la canción.

Como penúltimo track del disco, se presenta ‘The Rising of Love’, que podría ser calificada como la primera balada del álbum. Como es común en este tipo de temas, es la voz quien sirve como líder del tema, pero sin embargo, cuenta con un fondo musical que no podemos dejar de notar. El track es lento a todas luces, pero las guitarras llenas de distorsión y ritmos poco usuales para canciones de tempo discreto, ofrecen una “power ballad” poco tradicional. Una estrellita más para este álbum poco antes de finalizar.

Ya con una atmósfera más melodiosa desde el primer instante y también dentro de los cánones de las power ballads, el décimo y último tema del disco titulado ‘Eternity’. La canción es a todas luces, un terreno en el que Luppi se siente sumamente cómodo, pues en el pasado ha mostrado ser uno de sus mayores fuertes. Y así, como pez en el agua, su voz navega entre compases musicales que apenas se atreven a acompañar el sonido que produce una de las gargantas más dotadas del género.

Y así, finaliza la que fue autodenominada por la banda como “la producción más ambiciosa de Secret Sphere hasta la fecha”. Este trabajo es, sin duda, uno que explora muchos terrenos en poco tiempo, logrando una solidez que difícilmente se consigue en agrupaciones que vienen de cambios tan importantes; y más aún, cuando es el cantante el miembro más reciente. La unión de Secret Sphere con Michele Luppi era la mejor opción para ambos lados, pues una banda de un calibre como lo es ésta, no podía dejar de contar con un cantante de primera línea como lo es el Ex Vision Divine. Además, esta asociación a la vez, permitió precisamente la adecuación de esos pasajes musicales que pudimos escuchar en “Portrait of a Dying Heart”, los cuales no eran el común denominador del sonido de Secret Sphere.

¿El mejor álbum de power metal del año? Este servidor en su personal punto de vista, pondría a “Portrait of a Dying Heart” como un serio candidato al título.

Calificación: 9.2/10

Por Michael Orfeo