jueves, 25 de octubre de 2012

[REVIEW] Eclipse - Bleed And Scream (2012)


Eclipse es una espectacular banda originaria de Estocolmo, Suecia, fundada en 1999, por el cantante Erik Mårtensson y el guitarrista Magnus Henriksson, y con este nos “Bleed And Scream” nos traen lo que es su cuarto álbum de estudio. Se han superado poco a poco con cada entrega, hasta esta en la cual ese “poco a poco” ha quedado atrás y han dado un salto más que considerable en cuanto a sonido, producción, y por supuesto, compositivamente. Quizá los cuatro añitos que han pasado desde su anterior entrega hayan tenido que ver.

Un disco con sonido Hard Rock clásico, muy a la mejor época de Whitesnake mezclándose con estribillos clásicos de Europe. Influencias de Gary Moore y Thin Lizzy quedan patentes también en este nuevo compacto.

El trabajo empieza con ‘Wake Me Up’, dejando claro que la concesión a introducciones y temas pausados no es lo suyo, yendo rápido a un coro que se pega con una facilidad pasmosa. La voz destaca muy por encima, recordándonos a unos Whitesnake jóvenes. El punteo quizá algo estándar, para terminar en el riff que inicia la canción y mezclarse de nuevo con el estribillo, algo que a priori parece extraño y que sin embargo, hace que el tema de inicio del álbum sea directo, fuerte y pegadizo.

Bleed and Scream', el tema-título no tarda en aparecer en el disco, encontrándose con una batería pesada marcando el ritmo de los riffs de guitarra y el acompañamiento del bajo. Interesantes son los contrastes que nos ofrece en este track el cantante, con unas subidas y bajadas de tono increíbles y un punteo desgarrador.

Llega 'Ain’t Dead Yet', y esta gente parece que no tienen en mente dar tregua alguna. Posiblemente la canción más power del álbum, con unos agudos del señor Erik que si los clava en los directos, tendremos que empezar a tenerle muy en cuenta a la hora de “grandes cantantes” porque es sencillamente impresionante.

Llega la hora de ‘Battlegrounds’, que por arte de magia parece llevarnos al mítico “Over the Hills and Far Away” del tristemente ya fallecido Gary Moore. Una canción genial, bajando un poco la intensidad de los tres primeros temas en cuanto a agresividad se refiere, pero con unas melodías para dejarte en la cabeza su coro y que a la segunda vez que lo escuches, te des cuenta que ya te lo sabes.

Parecía que no llegaría, pero con ‘Battlegrounds’ nos dieron un poco de tregua para llegar a ‘Bitter Taste’, la primera canción que nos da una pausa más completa, aunque realmente no sea así, ya que a medida que avanza va aumentando su intensidad hasta romper en el estribillo, envolviéndonos en unos coros y dándole a las guitarras un gran protagonismo en la parte final del tema.

Falling Down’, o lo que sería “el tema que podríamos escuchar en cualquier disco de Whitesnake”. Se nota mucho la influencia del señor Coverdale en las melodías, y con esta canción, vuelven a dejarnos muestra de ello. Unas guitarras doblándose durante prácticamente todo el track, un estribillo básico (que no simple), y muy muy pegadizo con un “Falling down, down, again”. La batería y el bajo acompañan el ritmo martilleante sin que nos resulte pesado en ningún momento, dejándonos de hecho unas florituras muy interesantes con la pegada que nos va demostrando tener durante todo el álbum.

Turno de pedir ayuda con ‘S.O.S.’ donde podemos apreciar un pequeño arreglo de teclado. Nuevamente, levantan el pie del acelerador para darnos un medio tiempo donde en su coro nos trasmite la agonía al pedir ayuda, un poco a priori enlazada con el tema anterior si prestamos cierta atención a la letra.

Take Back The Fear’ es probablemente la canción más machacona de todo el disco, un ritmo de batería prácticamente constante en todo el tema para que no lleguemos a aburrirnos en ningún momento. Parece que un par de medios tiempos han sido suficientes para que vuelvan a la carga con su ritmo y agresividad personal. Salvo por diferencias vocales, en lo personal, me recuerdan un tanto a aquellos Stratovarius que tan buena repercusión tuvieron en su época “Visions”, quizá por el vertiginoso y frenético solo y la pegada que gasta el amigo con un par de baquetas, para que nadie diga que les falta calidad a los muchachos.

Como suele pasar a día de hoy en el que todo está ya casi inventado, llega ‘Unspoken Heroes’, con un riff inicial que tiene muchísimas similitudes con ‘Massacre’ de los clásicos Thin Lizzy. Sin ser una mala canción, para mí es la que menos engancha del disco. Muy buenos coros y un agudo final que es un poco, ya marca de la casa y un fade out para finalizar el tema, que en el ámbito más personal, nunca me ha gustado para terminar un track.

About to Break’, el concepto de power ballad hace presencia en el álbum. Recuerda a los Skid Row más clásicos, aquellos de canciones como ‘In a Darkned Room”, ‘Wasted Time’, ‘Quicksand Jesus’ y otras tantas. Una delicia de melodía vocal, y otro tanto de guitarra, con su punteo justo antes de empezar el tema y justo después del estribillo, balada clásica, de aquellas que servían para que la gente que te decía “eso que
escuchas es ruido” se callara la boca al oír esas canciones que han dejado la marca de “las baladas heavies son las mejores”.

After the End of the World’ con una pequeña intro que da inicio al tema con un riff bien marcado, pasando por unas guitarras limpias por debajo del sonido del bajo que lleva la voz cantante junto a la batería para ir llevándonos poco a poco y de manera inconsciente al final de un álbum que no tiene desperdicio alguno.

Como bien dije al principio, han tenido que pasar cuatro añitos para este nuevo lanzamiento, pero en vista de los resultados obtenidos, muchos otros grupos deberían plantearse si no les merece la pena esperar un poco más entre disco y disco, si el resultado que sacan es algo como este, en lugar de estancarse y seguir sacando álbums sin garra alguna, con un par de temas buenos, pero que saben que estarán donde están por el nombre que tienen ya, así que mientras eso ocurre, podemos estar contentos (y atentos) de bandas como ésta.

Un trabajo directo, unos coros muy pegadizos y un sonido actual y fuerte dan al álbum una sensación de perfección más que considerable. Solo queda esperar ver si serán capaces de superarse nuevamente en su próxima entrega, pero mientras tanto, disfruten de este.

Calificación: 9.0/10

Por Raúl Aguilera